ECONOMÃA
27 de junio de 2026
La mayoría de los asalariados no alcanza a cubrir el costo de una familia: el salario vuelve a quedar en deuda
Ocho de cada diez trabajadores en relación de dependencia perciben ingresos inferiores al costo de la Canasta Básica Total para una familia tipo, según los últimos datos oficiales sobre distribución del ingreso. La estadística expone una realidad que va más allá del empleo: tener trabajo ya no garantiza escapar de las dificultades económicas.
Los números difundidos por el INDEC muestran que cerca del 80% de los asalariados obtiene ingresos inferiores a los 1,5 millones de pesos mensuales, una cifra que se ubica por debajo de la Canasta Básica Total utilizada como referencia para medir la línea de pobreza de un hogar integrado por dos adultos y dos niños.
El dato revela una de las principales tensiones que atraviesa la economía argentina. Mientras distintos indicadores macroeconómicos muestran señales de estabilización, la recuperación del poder adquisitivo continúa siendo insuficiente para una amplia mayoría de los trabajadores.
La distribución del ingreso permite observar que el problema no se limita al desempleo o a la informalidad. Incluso entre quienes cuentan con un empleo asalariado, una proporción mayoritaria no logra generar ingresos suficientes para cubrir el conjunto de bienes y servicios esenciales que contempla la canasta oficial.
El fenómeno también refleja la pérdida acumulada del salario real registrada durante los últimos años. Aunque las negociaciones paritarias continúan ajustando remuneraciones en distintos sectores, los incrementos no alcanzan de manera homogénea y persisten importantes diferencias entre actividades, regiones y modalidades de contratación.
Otro aspecto que preocupa a los especialistas es el impacto sobre el consumo interno. Cuando la mayor parte de los trabajadores destina prácticamente la totalidad de sus ingresos a gastos esenciales como alimentos, vivienda, transporte y servicios, disminuye la capacidad de consumo en otros rubros, afectando la actividad comercial y la inversión privada.
El informe del organismo estadístico también confirma que la desigualdad continúa siendo elevada. La brecha entre los sectores de mayores y menores ingresos sigue marcando diferencias significativas, mientras la mediana salarial permanece considerablemente por debajo de los ingresos necesarios para sostener un hogar sin caer bajo la línea de pobreza.
El desafío para los próximos meses no solo será mantener la desaceleración inflacionaria, sino también lograr que esa estabilidad se traduzca en una recuperación efectiva del salario real. De lo contrario, la mejora de algunos indicadores macroeconómicos podría convivir con una realidad cotidiana donde millones de trabajadores continúan sin alcanzar ingresos suficientes para cubrir las necesidades básicas de sus familias.
