POLÃTICA
16 de junio de 2026
Encuesta nacional: Cornejo acumula cinco caídas consecutivas y profundiza su desgaste en Mendoza
Un nuevo relevamiento nacional volvió a ubicar al gobernador mendocino entre los mandatarios con peor desempeño relativo del país. La caída sostenida de su imagen coincide con conflictos salariales, cuestionamientos por la situación de Aysam, reclamos por el costo de vida y un creciente malestar social.
Alfredo Cornejo atraviesa uno de los momentos más complejos de su segundo mandato. La última medición nacional de CB Global Data volvió a reflejar una tendencia que ya no parece coyuntural: el gobernador mendocino acumula varios meses consecutivos de retroceso en su imagen pública y permanece lejos de los primeros lugares del ranking federal de mandatarios provinciales.
Según los distintos relevamientos difundidos durante los últimos meses, Cornejo pasó de ubicarse en la zona media de la tabla a quedar cada vez más cerca del lote de gobernadores con peor valoración del país. En abril fue ubicado en el puesto 16 entre los 24 mandatarios provinciales, con una imagen positiva cercana al 49% y una negativa superior al 47%, consolidando una tendencia descendente que se viene observando desde comienzos de año.
La encuesta nacional publicada en junio volvió a mostrar un escenario adverso para el mandatario mendocino, que quedó lejos de los gobernadores mejor valorados del país, encabezados por dirigentes como Gustavo Sáenz, Claudio Poggi y otros mandatarios del interior que mantienen niveles de aprobación superiores al 55%.
Un desgaste que coincide con conflictos abiertos
Más allá de los números de las encuestas, distintos analistas políticos coinciden en que la caída de imagen encuentra explicación en una serie de conflictos que se acumulan en Mendoza.
Por un lado, la discusión salarial con los trabajadores estatales volvió a instalar fuertes cuestionamientos hacia la política de recomposición de ingresos impulsada por la administración provincial. Los gremios sostienen que los aumentos otorgados durante los últimos años quedaron sistemáticamente por debajo del costo de vida y denuncian una pérdida acumulada del poder adquisitivo que todavía no logra recuperarse.
A eso se suma el impacto del aumento de tarifas, el encarecimiento de los servicios públicos y las dificultades económicas que atraviesan amplios sectores de la población, especialmente empleados públicos, jubilados y trabajadores informales.
El factor Aysam y el malestar por los servicios
Otro de los elementos que comenzó a impactar en la percepción pública es la crisis sanitaria vinculada a los reiterados desbordes cloacales registrados en distintas zonas del Gran Mendoza.
Los conflictos en Guaymallén, las denuncias impulsadas por Irrigación y las investigaciones judiciales que involucran a directivos de Aysam colocaron nuevamente bajo cuestionamiento a una empresa estratégica de la provincia y, por extensión, a la gestión provincial.
Las imágenes de calles inundadas con líquidos cloacales, los reclamos vecinales y las denuncias por contaminación ambiental generaron un fuerte impacto público que también se refleja en el clima social.
Un liderazgo que ya no aparece blindado
Durante años, Cornejo logró sostener niveles de aprobación superiores a la media nacional gracias a una imagen asociada al orden fiscal y al control político de la provincia.
Sin embargo, las encuestas recientes muestran que ese capital político comienza a erosionarse.
Incluso dentro de la región de Cuyo, Mendoza aparece hoy con uno de los gobernadores peor posicionados en términos de imagen pública, por detrás de mandatarios como el sanjuanino Marcelo Orrego y el puntano Claudio Poggi, quienes mantienen niveles de aprobación más elevados en los estudios nacionales.
Un desafío político hacia 2027
La caída sostenida de imagen representa una señal de alerta para el oficialismo provincial.
Si bien Cornejo todavía conserva una estructura política sólida y continúa siendo una de las figuras más influyentes de Mendoza, los relevamientos muestran que parte del respaldo social que supo construir durante años comienza a mostrar signos de desgaste.
Con paritarias abiertas, cuestionamientos por los salarios, conflictos en los servicios públicos y una economía provincial que sigue sintiendo el impacto de la crisis nacional, el desafío para el Gobierno será revertir una tendencia que, según reflejan las encuestas, lleva varios meses consecutivos en descenso.
