POLÃTICA
10 de junio de 2026
Al igual que su esposa Adorni se suma al régimen de “Inocencia Fiscal” para tratar de zafar
Tras conocerse que su esposa Bettina Angeletti había adherido al sistema de regularización tributaria, ahora se confirmó que el propio jefe de Gabinete solicitó ingresar al Régimen Simplificado de Ganancias previsto en la Ley de Inocencia Fiscal. La decisión vuelve a poner bajo la lupa la situación patrimonial del entorno más cercano al presidente Javier Milei.
La situación patrimonial del jefe de Gabinete, Manuel Adorni, sumó un nuevo capítulo este miércoles luego de que trascendiera que el funcionario solicitó formalmente incorporarse al Régimen Simplificado del Impuesto a las Ganancias creado por la denominada Ley de Inocencia Fiscal. El trámite fue presentado ante la Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA), apenas días después de que se conociera una decisión similar adoptada por su esposa, Bettina Angeletti.
La novedad adquiere especial relevancia porque ocurre en un contexto de fuerte expectativa por la presentación de la declaración jurada patrimonial de Adorni ante la Oficina Anticorrupción, una documentación que el Gobierno prometió difundir en las próximas semanas y que es observada con atención tanto por la oposición como por sectores de la propia coalición oficialista.
Qué es el régimen al que ingresó Adorni
La Ley de Inocencia Fiscal fue impulsada por el Gobierno nacional como una reforma destinada a simplificar la relación entre los contribuyentes y el Estado. Entre sus principales herramientas figura el Régimen Simplificado de Ganancias, que permite realizar declaraciones tributarias con menor carga informativa y reduce la obligación de informar determinadas variaciones patrimoniales bajo parámetros previamente establecidos por ARCA.
La reglamentación oficial sostiene que el sistema no constituye un blanqueo tradicional ni una amnistía fiscal, sino una modalidad simplificada de declaración para contribuyentes que cumplan determinadas condiciones.
Sin embargo, especialistas tributarios remarcan que el nuevo esquema modifica sustancialmente los mecanismos tradicionales de fiscalización patrimonial y reduce parte de la información que históricamente era requerida en las declaraciones juradas del impuesto.
El debate político y ético
Aunque la adhesión al régimen es completamente legal, la controversia surge por la condición de quienes lo utilizan.
En menos de dos semanas se conoció que tanto Bettina Angeletti como Manuel Adorni decidieron acogerse al mismo sistema impulsado por el gobierno del que forman parte. La coincidencia temporal despertó cuestionamientos políticos debido a que ambos movimientos ocurrieron mientras continúa la expectativa pública sobre la evolución patrimonial del entorno familiar del jefe de Gabinete.
Diversos sectores opositores sostienen que el problema no pasa exclusivamente por la legalidad de la herramienta sino por el mensaje institucional que transmite. El cuestionamiento central apunta a si resulta conveniente que altos funcionarios o sus familiares directos utilicen mecanismos de regularización o simplificación tributaria creados por la misma administración en la que ejercen funciones.
La declaración jurada que todos esperan
El Gobierno confirmó en los últimos días que Adorni presentará su declaración jurada patrimonial antes de mediados de junio. La documentación será clave para despejar dudas sobre la composición de sus bienes, ingresos y evolución económica desde su ingreso a la administración nacional.
Hasta el momento no existe ninguna resolución judicial que determine irregularidades patrimoniales por parte del funcionario. Sin embargo, la demora en la presentación de la documentación y la decisión de adherir al nuevo régimen tributario alimentaron el debate político y mediático sobre los estándares de transparencia que debería exhibir la máxima conducción del Estado.
La situación también coloca al Gobierno frente a una discusión incómoda. La administración de Javier Milei llegó al poder con un discurso centrado en la transparencia, la reducción de privilegios y la crítica permanente a las prácticas de la dirigencia tradicional. Por eso, cada movimiento vinculado a la situación patrimonial de sus principales funcionarios adquiere una repercusión que trasciende lo estrictamente tributario.
Mientras tanto, todas las miradas siguen puestas en la presentación patrimonial del jefe de Gabinete. Allí podría encontrarse la información necesaria para cerrar las dudas que sobrevuelan el caso o, por el contrario, abrir una nueva etapa de interrogantes sobre el patrimonio del círculo más cercano al poder libertario.
