POLÃTICA
27 de abril de 2026
Operativo Blindaje: la Oficina Anticorrupción "estira" los plazos justo cuando Adorni no puede explicar su patrimonio
En una maniobra que despierta sospechas en los pasillos de Comodoro Py, el organismo de control postergó dos meses el vencimiento de las declaraciones juradas. El beneficio llega en el momento más crítico para el Jefe de Gabinete, cercado por una investigación sobre inmuebles, deudas millonarias y viajes de lujo que no cierran.
Por Redacción Qué tal tu Día
Hay casualidades que, en política, tienen gusto a impunidad. Mientras el Juzgado Federal N° 1 de Ariel Lijo empieza a hurgar en los resúmenes de tarjeta de crédito y los registros de propiedad de Manuel Adorni, la Oficina Anticorrupción (OA) decidió que, después de todo, no hay tanto apuro por saber cuánto tienen los funcionarios en sus cuentas.
Mediante la Resolución 3/2026, la titular de la OA, Gabriela Carmen Zangaro, extendió el plazo para presentar las Declaraciones Juradas Patrimoniales Integrales hasta el 31 de julio. El argumento oficial es un clásico de la burocracia: "razones operativas" para coordinar con la agencia recaudadora (ARCA). Sin embargo, esta prórroga de 60 días resulta excepcional en comparación con la media histórica, donde los plazos suelen ser más rígidos. Para el ojo crítico, la medida funciona como un oportuno "paracaídas" para el Jefe de Gabinete.
El "agujero negro" del patrimonio de Adorni
La sospecha no es infundada. La Justicia hoy intenta armar un rompecabezas donde las piezas sobran o faltan. Por un lado, un crecimiento patrimonial del 76% en un solo año; por otro, deudas por 95 millones de pesos con familiares y "amigos" que parecen ser el mecanismo elegido para justificar un nivel de vida que su sueldo estatal no alcanza a cubrir.
¿Qué gana Adorni con estos 60 días extra que le regaló Zangaro? Tiempo. Tiempo para "emprolijar" la presentación de sus activos frente a la OA y evitar que la foto que entregue al organismo de control contradiga de forma flagrante los hallazgos que el fiscal Gerardo Pollicita ya tiene sobre su escritorio, incluyendo el famoso lote en el country Indio Cuá y los casi 15.000 dólares gastados en unas vacaciones familiares en las playas de Aruba.
¿Controladores o cómplices?
La designación de Zangaro en la OA fue leída desde el inicio como un movimiento de piezas del oficialismo para garantizarse un organismo de "baja intensidad". Esta prórroga, que curiosamente coincide con el avance de las medidas de prueba sobre el entorno familiar del vocero —incluyendo el levantamiento del secreto bancario de su esposa, Bettina Angeletti—, refuerza la mirada crítica de quienes ven en la OA un escudo en lugar de una lupa.
En el país del "no hay plata", la rigurosidad fiscal parece ser solo para los ciudadanos de a pie. Para los hombres del Presidente, siempre hay una prórroga a mano, un plazo que se estira y un organismo amigo dispuesto a mirar para otro lado mientras los números se acomodan bajo la mesa.
