POLÃTICA
21 de abril de 2026
Macri busca en Cornejo el último refugio del federalismo amarillo
El expresidente desembarca en Mendoza con una misión que excede la nostalgia: pactar una "tercera vía" con el cornejismo para evitar que Karina Milei borre del mapa a las estructuras provinciales en 2027. ¿Es un frente de resistencia o el último brindis de una alianza que se desvanece?
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En el ajedrez político de este otoño de 2026, Mendoza ha dejado de ser un aliado silencioso para convertirse en el tablero principal de una batalla de identidades. El anuncio de la llegada de Mauricio Macri en mayo para reunirse con Alfredo Cornejo no debe leerse bajo el lente del pasado, sino como una maniobra de supervivencia ante el avance de "El Jefe", Karina Milei.
Mientras la Casa Rosada acelera su plan de "absorción total" de los cuadros del PRO bajo el sello de La Libertad Avanza (LLA), Macri busca en Mendoza lo que ya no encuentra en Buenos Aires: un territorio con peso propio que no esté dispuesto a arrodillarse ante el purismo libertario. Cornejo, el gran equilibrista del desierto, lo recibe en un momento crítico. El gobernador sabe que la marca "Cambia Mendoza" está bajo asedio: los libertarios locales, envalentonados por las encuestas que aún favorecen al Presidente, ya sueñan con listas propias para las legislativas del año próximo, amenazando la hegemonía radical.
El "Purismo" vs. La Gestión
La tensión hoy, 21 de abril, es palpable. En los pasillos de la Casa de Gobierno se comenta que Macri no viene solo a hablar de ideología, sino a ofrecer una estructura nacional que sirva de contrapeso al centralismo de Karina Milei. El PRO mendocino, hoy fracturado, mira este encuentro como una definición de vida o muerte. Si Cornejo y Macri logran articular un discurso que defienda el rumbo económico de Milei pero rechace la construcción política "a dedo" desde Olivos, Mendoza podría ser la cuna de una confederación federal que le ponga límites al León.
¿Socio o satélite?
Para Alfredo Cornejo, el riesgo es alto. Aliarse demasiado con un Macri que pelea por su relevancia nacional podría tensionar su relación con el Ministerio de Economía, de donde Mendoza espera fondos clave para obras de infraestructura. Sin embargo, entregarse al esquema de Karina Milei significaría ceder el control de la provincia a figuras que, hasta hace dos años, eran marginales en la política local.
Cornejo: El equilibrista del desierto
Para Cornejo, recibir a Macri es una señal de doble sentido. Hacia adentro, les recuerda a sus socios de la coalición que él sigue siendo el dueño de las llaves del poder en Mendoza. Hacia afuera, le dice a la Casa Rosada que Mendoza tiene peso propio y que no aceptará "intervenciones" políticas de Buenos Aires.
Las encuestas que circulan este 21 de abril en los pasillos de Casa de Gobierno muestran a figuras como Luis Petri con una imagen positiva altísima, pero atada 100% a la suerte de Javier Milei. En cambio, el ala de Ulpiano Suárez y los sectores más cercanos a Cornejo buscan una "vía mendocina" que apoye el rumbo económico nacional pero que no se entregue a la estética ni a las formas de los Menem o los Milei.
El desembarco de mayo será el termómetro. Si la foto es solo con la UCR y el PRO "autónomo", estaremos ante el nacimiento de un bloque de resistencia. Si los libertarios logran colarse en la agenda, Macri habrá confirmado que su rol es, simplemente, el de un facilitador de la mudanza definitiva hacia las huestes del León.
