POLÃTICA
13 de abril de 2026
La motosierra no descansa: Milei exige un nuevo recorte a los ministerios para blindar el superávit
Ante la caída sostenida de la recaudación por octavo mes consecutivo, el jefe de Gabinete Manuel Adorni ordenó una poda adicional del 2,5% en los presupuestos. Los ministros tienen tiempo hasta el 30 de abril para presentar sus planes de ajuste.
La "motosierra" de Javier Milei acaba de recibir un nuevo service para seguir cortando. En un contexto donde los números de la recaudación tributaria no dan tregua —marzo cerró con una caída real estimada del 4,7%—, el Gobierno Nacional decidió profundizar el ajuste sobre las estructuras ministeriales. La orden bajó directamente desde la Jefatura de Gabinete: Manuel Adorni exigió a los nueve ministerios un plan de recorte que combine una baja del 2% en gastos corrientes y un drástico 20% en gastos de capital.
El movimiento no solo responde a una necesidad fiscal, sino que también tiene un fuerte condimento político. Adorni, quien se encuentra en el ojo de la tormenta por investigaciones sobre su patrimonio y denuncias judiciales, busca retomar la iniciativa antes de su presentación en la Cámara de Diputados el próximo 29 de abril. Con este "apriete" presupuestario, la Casa Rosada envía un mensaje claro: el equilibrio fiscal es innegociable, incluso si eso significa seguir asfixiando la operatividad de carteras clave como Salud, Seguridad o Capital Humano.
Números que queman
La decisión se precipitó tras conocerse que los recursos tributarios de marzo totalizaron $16 billones. Aunque en términos nominales parece una cifra abultada, la realidad es que quedó por debajo de la inflación del periodo (estimada en un 32,2%), marcando el octavo mes consecutivo de retroceso real. El desplome del consumo interno y el estancamiento de los salarios reales están golpeando el corazón de la recaudación: el IVA y los aportes a la seguridad social ya no rinden como antes.
En el primer trimestre de 2026, la caída real acumulada de la recaudación ronda el 18%. Con este panorama, el superávit financiero que Milei exhibe como su principal trofeo de guerra está en riesgo. Para evitar el déficit, el Ejecutivo optó por la receta conocida: más ajuste. El rol de los "voceros indirectos"Llamativamente, la confirmación de este nuevo recorte no llegó primero por un decreto o un comunicado oficial, sino a través de un "error" corregido en redes sociales por el periodista Luis Majul. Tras haber anunciado un ajuste del 20% general, Majul rectificó la información detallando el 2% en corrientes y 20% en capital (promediando el 2,5% total del gasto). El propio Adorni retuiteó la aclaración y el presidente Milei coronó el posteo con un "¡EXCELENTE ACTITUD!", validando así la filtración de la nueva meta fiscal.
Ahora, los ministros corren contra el reloj. El 30 de abril es la fecha límite para entregar las planillas con el detalle de dónde se pasará la tijera. Mientras tanto, la actividad económica sigue dando señales de fatiga y la gestión libertaria apuesta todo a que el orden fiscal, tarde o temprano, genere la confianza necesaria para reactivar un motor que, por ahora, solo emite ruidos de recorte.