POLÃTICA
9 de julio de 2026
Cornejo ratificó las PASO en Mendoza y reavivó el debate: por qué insiste en mantener el sistema electoral
Mientras el Gobierno nacional avanzó con la suspensión de las Primarias Abiertas, Simultáneas y Obligatorias (PASO) para las elecciones nacionales, en Mendoza el gobernador Alfredo Cornejo volvió a marcar diferencias y confirmó que la provincia mantendrá su propio esquema de elecciones primarias. La definición no solo despeja el escenario electoral mendocino, sino que también reabre el debate sobre las razones políticas que explican la decisión del oficialismo provincial.
Durante una conferencia de prensa, Cornejo sostuvo que las PASO provinciales continuarán vigentes y descartó impulsar una iniciativa para eliminarlas. Argumentó que se trata de una herramienta que brinda previsibilidad al proceso electoral, fortalece la competencia democrática y permite ordenar la oferta política antes de las elecciones generales. También recordó que el sistema está regulado por la legislación provincial y que, por el momento, el Gobierno no analiza modificaciones. Las declaraciones fueron difundidas por el Gobierno de Mendoza y replicadas por distintos medios provinciales.
La postura del mandatario aparece en un contexto muy distinto al nacional. La administración de Javier Milei promovió la suspensión de las PASO nacionales con el argumento de reducir el gasto público y simplificar el calendario electoral. Esa iniciativa fue aprobada por el Congreso para los próximos comicios nacionales, pero no alcanza automáticamente a las provincias, que conservan autonomía para definir sus propios sistemas electorales.
En Mendoza, la decisión de mantener las primarias tiene una lectura institucional y otra claramente política.
Desde el punto de vista formal, las PASO permiten que los partidos resuelvan sus candidaturas mediante el voto ciudadano, evitando negociaciones cerradas entre dirigentes y otorgando legitimidad a quienes finalmente competirán en las elecciones generales.
Sin embargo, en el plano político existen interpretaciones que exceden la explicación institucional. Analistas y dirigentes de distintos espacios sostienen que el sistema también favorece la estrategia de Cambia Mendoza, una coalición que desde hace más de una década reúne a partidos con identidades diferentes —principalmente la Unión Cívica Radical, el PRO y otras fuerzas provinciales— y que utiliza las PASO como un mecanismo para resolver liderazgos sin poner en riesgo la unidad de la alianza.
En ese esquema, las primarias funcionan como una instancia de competencia interna controlada, donde los distintos sectores pueden disputar candidaturas sin romper el frente electoral. Para un espacio amplio como Cambia Mendoza, la herramienta permite canalizar tensiones que, en ausencia de PASO, deberían resolverse exclusivamente mediante acuerdos políticos o negociaciones partidarias.
La situación también tiene impacto sobre la oposición. Si bien el peronismo, La Libertad Avanza y otros espacios pueden utilizar el mismo mecanismo para definir sus candidatos, algunos analistas consideran que la eliminación de las PASO obligaría a todas las fuerzas a negociar listas únicas antes de la elección general, un escenario que podría modificar sustancialmente el equilibrio político provincial.
En el caso del oficialismo mendocino, además, las PASO ofrecen una ventaja adicional: permiten medir territorialmente el respaldo de cada dirigente antes de la elección definitiva, identificar fortalezas y debilidades en cada departamento y reorganizar la campaña entre las primarias y la elección general.
No obstante, quienes impulsan la eliminación del sistema sostienen que las PASO implican un elevado costo para el Estado y, cuando no existen listas internas competitivas, terminan funcionando como una elección anticipada financiada con recursos públicos. Ese es precisamente uno de los argumentos que utilizó el Gobierno nacional para justificar su suspensión en el ámbito federal.
La decisión de Cornejo también adquiere relevancia de cara al calendario político de Mendoza. Con el proceso electoral en marcha y la discusión sobre las futuras candidaturas dentro de Cambia Mendoza todavía abierta, mantener las PASO preserva un mecanismo que históricamente permitió ordenar las disputas internas sin comprometer la continuidad del frente oficialista.
Por ahora, el gobernador dejó en claro que no habrá cambios. Sin embargo, el debate continuará abierto. Más allá de los argumentos institucionales, la permanencia de las PASO vuelve a poner sobre la mesa una discusión de fondo: si las primarias representan una herramienta indispensable para fortalecer la democracia interna de los partidos o si, por el contrario, terminaron convirtiéndose en un instrumento que también responde a estrategias políticas de quienes gobiernan.
En un escenario donde la Nación decidió suspenderlas y varias provincias comenzaron a revisar sus propios sistemas electorales, Mendoza eligió recorrer un camino distinto. La decisión ya está tomada, pero el debate político recién empieza.
