PROVINCIALES
6 de julio de 2026
Mendoza no logra recuperar el consumo: las ventas en supermercados siguen por debajo de 2023 y el poder adquisitivo continúa deteriorado
La desaceleración de la inflación todavía no alcanza para devolverle capacidad de compra a los hogares mendocinos. Esa es una de las principales conclusiones que surge del informe "Consumo e ingresos en la Provincia de Mendoza", elaborado con datos oficiales actualizados a abril de 2026, que muestra que la provincia continúa lejos de recuperar los niveles de consumo previos al fuerte ajuste económico iniciado a fines de 2023.
El estudio, elaborado sobre estadísticas del Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC) y del Observatorio de Empleo y Dinámica Empresarial (OEDE), revela que las ventas en supermercados acumularon durante el primer cuatrimestre de 2026 una caída real del 3,6% respecto del mismo período de 2025 y un desplome del 16,5% frente a enero-abril de 2023, lo que representa una pérdida de facturación equivalente a $93.928 millones, medida a valores constantes de abril de 2026.
La magnitud del retroceso deja en evidencia que, aunque algunos indicadores macroeconómicos comenzaron a mostrar estabilidad, el consumo cotidiano continúa sin recuperarse. El informe sostiene que las grandes superficies comerciales de Mendoza siguen vendiendo considerablemente menos que antes del período de ajuste económico y que la demanda interna permanece deprimida.
Cambia la forma de consumir
Los datos muestran además una modificación en los hábitos de compra de los mendocinos. Los rubros vinculados con alimentos básicos registran algunas de las mayores caídas respecto de 2023: bebidas (-28,5%), almacén (-26,7%) y carnes (-23,3%) continúan muy por debajo de los niveles previos al ajuste. En cambio, crecieron las ventas en verdulería y frutería (+28,6%) y panadería (+13,8%), un comportamiento que el informe vincula con la búsqueda de alternativas más económicas para sostener el consumo familiar.
El estudio también detecta incrementos en indumentaria y calzado, impulsados por la mayor oferta de productos importados, aunque advierte que otros sectores, como electrónicos y artículos para el hogar, todavía permanecen muy por debajo de los niveles registrados antes del ajuste económico.
Salarios: la recuperación depende de cómo se mida
Uno de los aspectos centrales del informe es la relación entre salarios y consumo.
Si el análisis se realiza utilizando el Índice de Precios al Consumidor (IPC) vigente del INDEC, los salarios registrados privados muestran en marzo de 2026 una recuperación del 2,2% respecto de noviembre de 2023. Sin embargo, el estudio incorpora un segundo escenario utilizando la actualización metodológica basada en la Encuesta Nacional de Gastos de los Hogares (ENGHo 2017-2018), que será la futura referencia para medir la inflación.
Con esa metodología, el resultado cambia significativamente: el poder adquisitivo todavía se ubica 7,6% por debajo del nivel existente antes del inicio del ajuste económico.
Para los autores del informe, esa diferencia metodológica ayuda a explicar por qué muchos trabajadores perciben que su capacidad de compra continúa deteriorada pese a que algunos indicadores salariales muestran mejoras cuando se utilizan las ponderaciones actualmente vigentes del IPC.
Una pérdida que se mide en cientos de miles de millones
El trabajo también cuantifica el impacto económico acumulado sobre los ingresos de los trabajadores privados registrados de Mendoza.
Según la estimación elaborada con datos del OEDE, cada trabajador perdió desde noviembre de 2023 un equivalente aproximado de $930.637 si el cálculo se realiza con el IPC vigente, mientras que esa pérdida asciende a $4.112.466 cuando se aplica la metodología basada en la nueva canasta de consumo.
Trasladado al conjunto del empleo privado registrado de la provincia, la masa salarial que dejó de percibirse oscila entre $221.938 millones y $980.741 millones, según el índice utilizado para medir el poder adquisitivo.
El consumo sigue siendo el principal termómetro
El informe concluye que las ventas en supermercados continúan mostrando una fuerte correlación con la evolución real de los salarios. Desde noviembre de 2023, el consumo acumuló una caída equivalente a $401.850 millones a valores constantes, un dato que refleja que la recuperación económica todavía no logra trasladarse plenamente a las compras cotidianas de los hogares mendocinos.
Más allá de la desaceleración de la inflación y de algunos indicadores macroeconómicos positivos, el estudio sostiene que el principal desafío sigue siendo recomponer el ingreso disponible de las familias. Mientras eso no ocurra, el consumo continuará funcionando como uno de los indicadores más sensibles para medir el verdadero impacto de la economía sobre la vida cotidiana de los mendocinos.
