PROVINCIALES
4 de julio de 2026
Golpe al bolsillo en Mendoza: la boleta de luz llegará con subas de hasta $11.000
Los hogares mendocinos volverán a enfrentar un incremento en uno de los principales servicios públicos. A partir de los consumos registrados desde el 1 de julio, las facturas de electricidad llegarán con una nueva actualización derivada del aumento del precio estacional de la energía dispuesto por el Gobierno nacional, una medida que tendrá un impacto promedio cercano al 4,5% en las boletas y que, en los casos de mayor consumo, podría representar hasta $11.000 adicionales por mes.
La modificación no responde a una decisión del Gobierno de Mendoza, sino a la actualización de los precios mayoristas de la energía definida por la Secretaría de Energía de la Nación. En consecuencia, el Ente Provincial Regulador Eléctrico (EPRE) adecuó los cuadros tarifarios para trasladar ese componente nacional a las facturas que recibirán los usuarios mendocinos. Los costos propios del sistema eléctrico provincial permanecen sin cambios.
El impacto será diferente según el perfil de cada usuario. Los hogares con mayor consumo y aquellos que no reciben subsidios nacionales serán los que registren las subas más importantes. En esos casos, el incremento mensual puede acercarse a los $11.000, mientras que para los usuarios con consumos más bajos o alcanzados por el esquema de segmentación energética el aumento será considerablemente menor. La diferencia dependerá del nivel de consumo, la categoría tarifaria y la continuidad de los subsidios nacionales.
La actualización llega en un contexto especialmente sensible para Mendoza. La provincia atraviesa una intensa ola polar que provocó temperaturas bajo cero, nevadas en distintos departamentos e incluso la suspensión de clases presenciales durante dos jornadas consecutivas por razones climáticas. En ese escenario, el consumo eléctrico de muchos hogares aumenta por el uso de estufas, calefactores eléctricos y otros sistemas destinados a enfrentar las bajas temperaturas.
El nuevo incremento también se suma a una serie de ajustes que vienen registrando los servicios públicos durante el año. Aunque porcentualmente la suba resulta inferior a otras aplicadas en meses anteriores, el impacto acumulado comienza a sentirse en la economía familiar, especialmente cuando coincide con aumentos en otros rubros como transporte, medicina prepaga, alquileres y algunos alimentos.
Desde el Gobierno nacional sostienen que la actualización responde al proceso de normalización del sistema energético y a la reducción gradual de subsidios generalizados, con el objetivo de reflejar de manera más realista el costo de producir y distribuir la electricidad. La política energética impulsada por la administración de Javier Milei busca reducir el peso del Estado en el financiamiento de las tarifas y trasladar progresivamente una mayor proporción del costo a los usuarios que no integran los sectores considerados vulnerables.
En Mendoza, mientras tanto, el EPRE aclaró que el aumento obedece exclusivamente a la modificación del precio estacional de la energía determinado por la Nación y que los componentes tarifarios provinciales permanecen sin variaciones. De esa manera, el ajuste que comenzará a reflejarse en las próximas boletas tiene origen en decisiones adoptadas a nivel nacional y no en una revisión local del cuadro tarifario.
Con el invierno en su momento más intenso y un mayor consumo eléctrico en la mayoría de los hogares, la nueva actualización volverá a poner presión sobre el presupuesto familiar. Para muchas familias mendocinas, el desafío ya no pasa únicamente por enfrentar las bajas temperaturas, sino también por absorber un nuevo incremento en un servicio esencial cuya utilización se vuelve prácticamente inevitable durante esta época del año.
