POLÃTICA
16 de junio de 2026
Karina Milei busca sacar a Adorni del radar: evalúan enviarlo al exterior mientras crece la presión del Senado
Mientras crece la presión política y parlamentaria sobre el jefe de Gabinete, en la Casa Rosada circulan versiones sobre una eventual reubicación en el servicio exterior. El Senado avanza con iniciativas que podrían complicar aún más su situación.
La continuidad de Manuel Adorni al frente de la Jefatura de Gabinete volvió a quedar en el centro de la escena política. En medio de las investigaciones patrimoniales, las críticas opositoras y los intentos del Senado por avanzar con mecanismos de control institucional, comenzaron a multiplicarse las versiones sobre una posible salida del funcionario hacia un cargo diplomático.
Las especulaciones surgieron luego de distintas publicaciones periodísticas que señalaron que sectores cercanos a Karina Milei estarían evaluando alternativas para alejar a Adorni de la primera línea política sin necesidad de atravesar una compleja discusión parlamentaria.
Entre las opciones mencionadas aparece el Consulado argentino en Miami, aunque también trascendieron hipótesis sobre eventuales destinos diplomáticos en otros países e incluso la posibilidad de una designación como embajador en comisión, una herramienta prevista por la Constitución que permite nombramientos temporales mientras se tramita el correspondiente acuerdo del Senado.
La presión del Senado
Las versiones cobran fuerza en un contexto especialmente delicado para el Gobierno. Distintos sectores de la oposición impulsan iniciativas para interpelar al jefe de Gabinete e incluso analizan mecanismos institucionales que podrían derivar en una moción de censura, una herramienta que nunca fue utilizada desde la reforma constitucional de 1994.
La situación política de Adorni se deterioró en las últimas semanas luego de la presentación de declaraciones juradas rectificativas y de las explicaciones públicas que brindó sobre el origen de parte de su patrimonio, particularmente respecto de ahorros en dólares y operaciones vinculadas con criptomonedas. Estas revelaciones derivaron en nuevas medidas de prueba dentro de las causas judiciales que ya investigaban su evolución patrimonial.
Si bien el presidente Javier Milei mantuvo públicamente su respaldo al funcionario en distintas oportunidades, dentro del oficialismo comenzaron a aparecer señales de incomodidad respecto del costo político que genera la permanencia del jefe de Gabinete.
Quirno, la pieza que podría mover el tablero
Dentro de las versiones que circulan en ámbitos políticos aparece otro nombre clave: el actual canciller Pablo Quirno.
Diversas publicaciones sostienen que Quirno sería uno de los dirigentes con mejores vínculos dentro del círculo presidencial para eventualmente asumir responsabilidades mayores dentro del esquema de gobierno. Incluso algunas versiones lo ubican como posible reemplazante de Adorni si la situación política se vuelve insostenible.
A partir de esa hipótesis comenzaron también las especulaciones sobre eventuales movimientos en Cancillería y en la red diplomática argentina, aunque hasta el momento no existe ninguna confirmación oficial.
Entre el respaldo presidencial y el desgaste político
En la Casa Rosada continúan defendiendo públicamente a Adorni. Tanto Milei como Karina Milei han evitado cuestionarlo y sostienen que sigue siendo una pieza central del Gobierno. Sin embargo, las versiones sobre reemplazos o posibles destinos diplomáticos se repiten cada vez con mayor frecuencia en el mundo político.
La discusión ya excede la situación personal del funcionario. Para la oposición, el caso se transformó en un símbolo de los debates sobre transparencia, declaraciones patrimoniales y controles públicos. Para el oficialismo, en cambio, representa un foco permanente de desgaste que amenaza con contaminar la agenda económica que busca priorizar el presidente.
Por ahora, no existe ninguna decisión oficial sobre una eventual salida de Adorni. Pero el solo hecho de que circulen alternativas diplomáticas para alejarlo del centro de la escena refleja el nivel de tensión que atraviesa el Gobierno y las dificultades que enfrenta para contener una crisis política que sigue sumando capítulos.
