POLÃTICA
1 de abril de 2026
Funcionarios y legisladores libertarios se endeudaron con el banco Nación que Milei quiso privatizar
Un relevamiento del sitio “Cuánto Deben” reveló que varios de los principales tuiteros y funcionarios del espacio libertario obtuvieron créditos millonarios del Banco Nación durante la actual gestión. Todos se otorgaron bajo la presidencia de Daniel Tillard. El caso más escandaloso: la diputada Lorena Villaverde, quien accedió a un préstamo que la sucursal local le había negado.
Liberales fundamentalistas en sus tuits, habituales críticos del Estado como una maquinaria costosa e inútil, a la hora de gestionar préstamos para sus viviendas los funcionarios y diputados libertarios acudieron sin inconvenientes a la banca pública. En todos los casos los créditos se otorgaron durante la presidencia de Daniel Tillard en el banco, y sobrevuela la sospecha de preferencias políticas en su otorgamiento.
El sitio “Cuánto Deben”, creado por el desarrollador Andrés Sintcofsky, publicó un listado de funcionarios y legisladores con préstamos vigentes en el sistema bancario. Los créditos más significativos quedaron en manos de figuras del espacio libertario y, en todos los casos, corresponden al banco estatal. El dato no es menor: el presidente Javier Milei llegó al poder prometiendo privatizar el Banco Nación.
Las anclas y el crédito público
Federico Furiase, Felipe Núñez y Martín Vauthier integran el trío conocido como “las tres anclas”, asesores del ministro de Economía Luis Caputo que además tienen un programa en el canal de streaming libertario Carajo, donde defienden la gestión económica del Gobierno. Dos de los tres aparecen en la lista de deudores del Estado.
Felipe Núñez, director del Banco de Inversión y Comercio Exterior (BICE), consiguió un préstamo de $475 millones del Banco Nación a los pocos meses de haber asumido su cargo. La exorbitante cifra generó revuelo en las redes, donde los usuarios bromearon comparando su situación con la del vocero Manuel Adorni y sus supuestas “jubiladas prestamistas”.
Su colega Federico Furiase no se quedó atrás. El secretario de Finanzas —quien llegó al cargo en marzo de 2026 tras reemplazar a Alejandro Lew— obtuvo en agosto del año pasado un crédito de $367 millones del Banco Nación, al que se suma otro de $100 millones otorgado por el Banco Ciudad. Es el mismo funcionario que afirmó en televisión que “no cree que la gente esté peor” y que “a mucha gente le está yendo mucho mejor en muy poco tiempo”.
El tuitero de la Casa Rosada
Juan Pablo Carreira, funcionario de Presidencia popularmente conocido como “Juan Doe” y responsable de la fallida Oficina de Respuesta Oficial, también aprovechó los beneficios estatales: recibió un crédito de $112 millones del Banco Nación en diciembre de 2025. La oficina que dirige intentó sin demasiado éxito desmentir la información sobre las propiedades del vocero Manuel Adorni, en uno de los episodios más bochornosos de la comunicación oficial.
Los legisladores
Entre los diputados nacionales, los montos también llaman la atención. Santiago Santurio, diputado y una de las espadas de Las Fuerzas del Cielo, tiene un crédito de $340 millones del Banco Nación, también bajo la gestión de Tillard.
Mariano Campero, diputado radical que se sumó al bloque aliado del oficialismo y quedó en la historia por votar el veto presidencial a la ley de movilidad jubilatoria, accedió a $322 millones en mayo de 2025. El crédito le fue otorgado en el mismo período en que se debatía en el Congreso la integración de la Comisión Libra, de la que el tucumano formó parte.
Alejandro Bongiovanni, referente del liberalismo y ex presidente de la Fundación Libertad —el think tank que nutrió de cuadros al macrismo—, accedió en enero de 2026 a $255 millones de la banca estatal.
El caso Villaverde: rechazo, llamado y aprobación
El episodio más documentado es el de la diputada Lorena Villaverde. La legisladora rionegrina intentó obtener un crédito hipotecario en la sucursal de Cipolletti, pero la carpeta fue rechazada porque no cumplía los requisitos. Lejos de aceptar la negativa, viajó a Buenos Aires y, tras una reunión al más alto nivel, el Banco Nación desbloqueó el préstamo por $225 millones.
La casa en cuestión está ubicada en el barrio privado Los Patricios II de Cipolletti y fue adquirida por un valor cercano a los 395.000 dólares mediante un crédito UVA. El préstamo de 225 millones de pesos había sido inicialmente rechazado por la sucursal local, pero Villaverde recurrió directamente a Daniel Tillard, director general del banco y amigo personal, quien desbloqueó el trámite.
Una fuente del propio Banco Nación resumió el episodio con crudeza: “Es un escándalo lo que pasó. Villaverde no pasa ni una búsqueda de Google”.
La propiedad adquirida no figura en la declaración jurada que presentó ante el Congreso. Allí aparecen propiedades en Escobar, un terreno en Las Grutas y otro en un barrio cerrado de Neuquén, además de una lancha y vehículos de alta gama.
Villaverde, por su parte, negó públicamente cualquier irregularidad y atribuyó las acusaciones a una campaña de operaciones políticas en su contra.
El patrón que emerge
El relevamiento del sitio “Cuánto Deben” expone una contradicción que el oficialismo no ha podido responder con coherencia: los mismos dirigentes que construyeron su identidad política atacando al Estado y sus instituciones fueron, llegado el momento, los primeros en recurrir al banco público para financiar sus propiedades. En ningún caso se informó que los créditos hayan sido rechazados por incumplimiento de requisitos, salvo en el de Villaverde, donde la intervención directa del presidente del banco fue la que torció el resultado.
